El Patchwork es una técnica artesanal para confeccionar piezas textiles a partir del reciclaje de telas, es decir, que el resultado se caracteriza por ser único, ecológico, y a veces sentimiental -cuando sobre la prenda se vuelcan sensaciones y emociones personales-. Hay varias maneras de confeccionar una colcha de Patchwork, entre las que destaca la que te proponemos seguidamente, para la cual necesitarás: diferentes fragmentos de tela (elígelos en virtud del diseño, la vinculación a la pieza textil originaria o el tipo de material); tijeras; folios y rotuladores para dibujar bocetos; y máquina de coser, o útiles para coser a mano.
El proyecto paso a paso
Lo primero que debes hacer es elegir los fragmentos de tela. Busca entre los retales, la lencería de hogar usada o alguna pieza texil defectuosa con la que tengas una implicación especial (prendas con significado por la procedencia y/o la calidad de las mismas). Procura que sean de algodón cien por cien, y recuerda que algo prioritario de esta idea es que sirva para reciclar tus telas.
Fija los colores para evitar sorpresas
El segundo paso consiste en lavar las piezas: asegúrate de que ninguna destiña y sustituye por otras las que sí lo hagan. En cualquier caso, para evitar que los fragmentos de tela destiñan una vez unidos en la colcha de Patchwork, conviene que, antes de lavarlos, los introduzcas en un cubo con agua y unas gotas de vinagre. La última labor recomendable, antes de entrar en faena, radica en dibujar sobre el papel diferentes combinaciones con las telas, hasta que encuentres la más acertada.
Cortar y coser
Finalizados los preliminares, comienza la tarea: corta cuadrados del mismo tamaño en los distintos fragmentos de tela, y únelos formando tiras de cuatro cuadrados de largo; configura seis tiras de cuatro cuadrados de largo y júntalas por los largos de a tres.
Crea dos tapas cuadradas de 4x3 y enfrenta los derechos de las telas; cose el contorno del conjunto dejando una abertura, a través de la que darás la vuelta a la colcha, la cual cerrarás posteriormente con un sencillo pespunte.
Puntadas que cuentan historias
Son muchas las variedades textiles que pueden realizarse con el Patchwork, cuyo origen se remonta al siglo XVIII, en Norteamérica, donde las mujeres europeas que emigraron a ese país tuvieron que ingeniárselas para crear mantas, cojines, muñecos y otras prendas, con los fragmentos de tela que tenían a mano.
Era tal el cuidado y el mimo que aplicaban a sus colchas de Pachtwork para que pudieran abrigar a sus hijos y nietos, que, frecuentemente, estas constituían la mejor herencia para ellos, al tiempo que símbolos de trabajo, esfuerzo y recompensa para las generaciones venideras.
Sabías que...
El equivalente español del término inglés Patchwork es “almazuela”, que deriva de “almozala”, palabra común en Castilla, en el siglo X, para designar al cobertor de cama. Almozala procede del árabe “almoçalla”, que es la alfombrilla que utilizan los musulmanes en sus prácticas religiosas.
Fuente: repsol.com


























