Al ganchillo o crochet se le ha llamado también la hermana gemela del punto de media o calceta. Consiste en entrelazar bucles de hilo, pero a diferencia del punto de media o calceta, que requiere de dos agujas, el crochet o ganchillo se hace con una sola aguja que se llama gancho. El ganchillo se utiliza a menudo para confeccionar artículos para el hogar – tapetes, manteles, colchas, mantas, cortinas, etc.- a pesar de que se pueda utilizar también para hacer prendas de vestir. Las agujas de ganchillo varían en tamaño, desde muy pequeñas a enormes, dependiendo del grosor del hilo y del patrón de la puntada que se desea. Vienen en una amplia variedad de materiales, incluyendo aluminio, plástico, madera e incluso latón. La fibra que se utiliza puede ser lana, algodón, lino, seda, rayón o sintético y puede ser de cualquier grosor desde muy fina a muy gruesa.
La técnica del crochet consiste en dibujar un bucle de hilo a través de otro, utilizando el gancho o aguja de ganchillo. El proceso se repite una y otra vez para crear filas o para hacer las formas que se requieran. Todos los trabajos comienzan con un nudo corredizo, la cadeneta es la base de todos los puntos, a partir de aquí encontramos variedades de puntos como el punto bajo, el punto alto, el punto alto doble, etc. En internet encontramos infinidad de patrones, explicaciones, guías, publicaciones, etc. relacionados con esta técnica, como en Portaldelabores.com.
Fuente: chieftain.com.


























