El bordado que se conoce como "Crewel" tuvo su Edad de Oro en el siglo XVII en Inglaterra. Los comerciantes británicos importaban bordados de la India y pronto comenzaron a fabricar localmente agujas metálicas, particularmente de acero. Dado que el nombre del rey en aquella época era Jacobus (en Latín), el tipo de bordado se bautizó como Bordado Jacobeano.
Hoy día utilizamos las mismas puntadas que en el Siglo XVII. Posteriormente se le quedó simplemente el nombre de Crewel porque es como se le llama al tipo de lana que se utiliza para bordar pues viene trenzada solamente con dos hebras.
Entrado el Siglo XX, el bordado Crewel se fue al olvido pues con la industrialización se inundó el mercado de textiles impresos -lo que redujo inmensamente su precio- y otros accesorios decorativos. Pero a finales de los años 60, este arte que dormitaba resurgió en Gran Bretaña y los Estados Unidos.
Hoy, gracias al regreso del arte textil manual, han aparecido nuevos diseños además de que las bordadoras buscamos algo de lo que posiblemente aún exista en referencia a kits para bordar en las tiendas de segunda mano y subastas por internet.
Fuente: mujeres-al-borde.blogspot.com


























